Por Andalucía

BQ4

Programa de Gobierno

FEMINISMOS

En la última década, el feminismo se ha convertido en uno de los movimientos sociales más imparables y transformadores de nuestro país. Sin embargo, la desigualdad sigue siendo un problema estructural y global, y el feminismo ha de seguir ocupando el espacio público para visibilizar los diferentes tipos de violencias que sufren las mujeres.

A pesar de los grandes avances conseguidos, a día de hoy existen posiciones reaccionarias que ponen en cuestión grandes consensos sociales. La ultraderecha no ha dudado en ningún momento en pretender borrar del mapa todo análisis de las desigualdades que se haga en clave de género.

Durante estos últimos años la Junta de Andalucía ha alimentado las demandas de la ultraderecha, siendo cómplice en la banalización de su posición reaccionaria. El teléfono de la violencia intrafamiliar, el recorte de subvenciones del Instituto Andaluz de la Mujer o la exclusión de proyectos de atención a víctimas de la violencia machista, son solo algunos ejemplos.

Por todo ello, lejos de asumir posiciones defensivas, el movimiento feminista no tiene que dar ni un paso atrás en los derechos alcanzados y tiene que seguir avanzando y reclamando soluciones reales para las mujeres en Andalucía ante todas las discriminaciones y violencias que sufren las mujeres.

Una política económica y laboral feminista para Andalucía

  1. Crear la Consejería de Feminismo e Igualdad para gestionar todas las políticas de igualdad y asegurar una mirada transversal en el resto de políticas.
  2. Desarrollar al máximo todas las políticas públicas implementadas por el Ministerio de Igualdad, para alcanzar una la conciliación real, la eliminación de la brecha de género y acabar con la violencia sexual.
  3. Aumentar el presupuesto destinado a las políticas públicas feministas en Andalucía y el destinado a combatir todas las formas de la violencia machista en nuestra comunidad.
  4. Propiciar un gran pacto social, implicando a los sectores económicos y sociales, para alcanzar una transformación económica verde y feminista que mejores las condiciones laborales de las mujeres en todos los sectores: el primario, el secundario y el terciario.
  5. Dar cumplimiento al plan de igualdad retributiva, con la inversión pública necesaria, para acabar con la brecha salarial, la precariedad en el empleo y el techo de cristal.
  6. Fijar una cláusula social en los contratos públicos donde se garantice que la Administración no contratará con empresas en las que exista segregación ocupacional, precariedad femenina o brecha salarial.
  7. Aumentar la inversión en I+D+I con perspectiva de género, que aumente y visibilice el papel de la mujer en la ciencia, favoreciendo así la diversificación económica y energética que necesita Andalucía.
  8. Constituir una red con los Centros Municipales de Información a las Mujeres con presencia en la inmensa mayoría de los municipios andaluces, con dotación presupuestaria suficiente, estabilidad en las plantillas y líneas de transporte interurbanos para que las mujeres que no tengan Centro en sus municipios puedan desplazarse al municipio más cercano que disponga de uno.

Un urbanismo sostenible y feminista para Andalucía

  1. Modificar el PGOU de Andalucía para que incluya una perspectiva de género, propiciando ciudades que ponga la vida y los cuidados en el centro y garantizando la participación ciudadana en la toma de decisiones
  2. Poner fin al acoso callejero creando espacios seguros, con planes de reordenación urbana que aumenten la iluminación en las calles, eliminen en todo lo posible las grandes fachadas ciegas y amplíen el ancho de las aceras.

Una Andalucía libre de violencias machistas

  1. Asegurar el cumplimiento y desarrollo de la Ley de Violencia de Genero de Andalucía, que reconoce las distintas formas y manifestaciones de la VdG,como el feminicidio y la violencia vicaria, con dotación presupuestaria suficiente y recursos para todos los municipios de Andalucía.
  2. Hacer efectivo el Pacto de Estado contra la Violencia de Género y aumentar la dotación de fondos a todas las entidades locales andaluzas implicadas en la materia.
  3. Garantizar la protección de datos y trabajos de todas las personas que puedan realizar informes de título habilitante para mujeres víctimas de violencias machistas.
  4. Generar soluciones habitacionales aumentando las plazas en los centros de atención a las víctimas, así como la mejora en los protocolos para facilitar el acceso y ampliar la Red de Atención de Violencia.
  5. Asegurar la puesta en marcha la acreditación de la condición de víctima de violencia de género sin necesidad de denuncia tal y como se recoge en la ley la erradicación de la VdG.
  6. Reforzar la formación permanente garantizando la aplicación de mecanismos efectivos de formación en igualdad y en prevención, detección y actuación contra las violencias machistas a todo el cuerpo de trabajadoras y trabajadores públicos, con especial atención al personal de la judicatura, fuerzas de seguridad, trabajadores y trabajadoras sociales, psicólogos/as, educadores/as sociales, personal sanitario y educativo.
  7. Crear un Observatorio de la Violencia Machista Psicológica en Andalucía, que reconozca, estudie y haga seguimiento cuantitativo y cualitativo de las situaciones de violencia machista psicológica que se produzcan en Andalucía, para poder establecer políticas y recursos que contribuyan a dar respuestas a las necesidades reales de las víctimas.
  8. Aumentar la ratio de psicólogos en nuestra comunidad para poder detectar a tiempo y prevenir casos de violencia machista psicológica.
  9. Realizar campañas de sensibilización para difundir el conocimiento sobre la violencia machista psicológica, colaborando con entidades, profesionales y agentes sociales implicados en la lucha contra las violencias machistas, así como a mujeres y niñas que enfrenten situaciones de violencia machista psicológica y a la ciudadanía en general.
  10. Retirar la financiación de dinero público a las asociaciones abiertamente contrarias al desarrollo de derechos y libertades de las mujeres y, en particular, contrarias al libre ejercicio del aborto libre, seguro y gratuito.
  11. Impulsar una reforma legislativa para crear zonas seguras en torno a las clínicas y centros sanitarios para prevenir aquellas conductas relacionadas con el acoso, el insulto y la vulneración de los derechos y libertades.
  12. Garantizar la protección integral y reparación para las mujeres en situación de prostitución. Elaborar programas con la participación de las mujeres afectadas y de las organizaciones feministas que contemplen la atención económica, jurídica, social y sanitaria especializada, con medidas orientadas a erradicar el proxenetismo y la demanda creciente de prostituidores.

Asumir la diversidad para garantizar la igualdad real en Andalucía

  1. Desarrollar y aprobar una Ley de Familias Monomarentales, que reconozca, defina y regule el modelo familiar de las madres solteras, sentando las bases para alcanzar una igualdad real y efectiva que contemple:
    1. Ampliar las deducciones fiscales para familias monomarentales existentes en Andalucía e introduzca otras medidas fiscales adicionales que compensen los mayores gastos directos e indirectos.
    2. Corregir los baremos que se aplican en el acceso a los servicios públicos y las ayudas, adaptándolos al mayor esfuerzo económico relativo que supone sostener un hogar monomarental.
    3. Adoptar medidas específicas que faciliten la conciliación laboral y familiar en el seno de las familias monomarentales.
    4. Ampliar los permisos para cuidados a los que pueden acceder los empleados/as públicos/as andaluces/zas que encabezan familias monomarentales hasta igualar los que disfrutan las familias con dos progenitores.
  2. Impulsar una legislación en Andalucía para erradicar la pobreza menstrual de las andaluzas que se encuentran en contextos socioeconómicos vulnerables, garantizando la gratuidad y el acceso a los productos de higiene menstrual en los edificios públicos, con el objetivo de que todas las mujeres en situación de pobreza tengan acceso a productos de higiene menstrual.
  3. Asegurar que en los centros educativos, los centros que ofrecen servicios para mujeres en riesgo de exclusión y las prisiones se ofrezcan de forma gratuita los productos de higiene menstrual necesarios. Esos productos se entregarán a quienes los necesiten sin mediación alguna y serán lo más sostenibles, ecológicos y respetuosos posibles con la salud de las mujeres.
  4. Poner en marcha mecanismos de vigilancia de la libertad en materia de derechos sexuales de las mujeres migrantes, tanto en situación regular como irregular, así como de otros colectivos de especial vulnerabilidad en esta materia.
  5. Impulsar campañas autonómicas para visibilizar las aportaciones realizadas por mujeres en todos los campos donde han contado tradicionalmente con menos reconocimiento, ya sea en la ciencia, la tecnología, la literatura o las artes en general. Igualmente garantizar que las retransmisiones deportivas se den al 50% entre las competiciones masculinas y femeninas.
  6. Paralelamente a la anterior, desarrollar un plan de memoria feminista, para favorecer que desde los ayuntamientos se reconozca tanto en la nomenclatura de calles y espacios públicos, como en actos de homenaje, la memoria de mujeres relevantes en la cultura, el arte, la ciencia, la política, así como de colectivos de mujeres que han configurado la realidad de Andalucía y de España y que se encuentran invisibilizadas.

Propuestas feministas específicas para hombres

  1. Promover programas y actuaciones de prevención de todas las formas de violencias y desigualdades de género dirigidos específicamente a hombres. Estos programas, realizados desde la administración autonómica en colaboración con las administraciones municipales y supramunicipales tendrán, entre otros, los siguientes objetivos:
    1. Educar a los hombres y niños en valores de igualdad como forma de prevenir los micromachismos y las violencias machistas.
    2. Implementar programas de formación en masculinidades igualitarias o diversas en centros educativos, juveniles, cívicos y deportivos incluyendo la formación de entrenadores/as, formadores/as, trabajadores/as sociales y cualquier profesional de los sistemas públicos y concertados de protección y promoción social.
    3. Aumentar la capacidad de los padres para educar a sus hijos e hijas de manera orientada hacia la igualdad de sexos mediante programas de preparación a la paternidad y educación en paternidades positivas.
    4. Alentar a los hombres, mediante la capacitación y la educación, a que participen plenamente de los cuidados y el apoyo a otras personas, incluidas sus parejas, las personas mayores, con discapacidad o dependientes, niños y niñas y a otros miembros de la familia a su cargo.
    5. Promover la corresponsabilidad y la conciliación de la vida personal, familiar y profesional.
    6. Promover un modelo de masculinidad saludable, capaz de cuidar de sí mismo, evitando las conductas de riesgo y todo tipo de actitudes tóxicas.
    7. Elaborar campañas de información pública sobre el papel de los hombres en la promoción de la igualdad y la erradicación de las violencias machistas.
    8. Promover la participación activa de los hombres en la lucha contra todo tipo de violencias sexuales, incluyendo la trata o la explotación sexual.
    9. Formar a los hombres que ocupen puestos de liderazgo y responsabilidad pública para que ofrezcan un modelo positivo sobre la igualdad de género, denuncien cualquier discriminación hacia las mujeres y cedan protagonismo.
    10. Promover el estudio de los modelos de masculinidades hegemónicas y de su relación con las causas de las violencias machistas, así como las motivaciones y consecuencias para los hombres que la ejercen.
  2. Implementar programas de intervención con agresores. Los programas y actuaciones en esta materia contarán con financiación propia que no podrá detraerse ni significar merma de la financiación de los programas de igualdad y lucha contra las violencias machistas destinados a mujeres. Los programas de intervención con agresores serán acreditados y supervisados por los organismos públicos responsables en materia de igualdad, violencias machistas y justicia, y no podrán compartir recursos o instalaciones con los de atención a víctimas de las violencias machistas. Para ello es necesario:
    1. Formar a los y las profesionales de los distintos sistemas públicos de promoción y protección social en la detección de potenciales agresores y en la intervención con hombres para prevenir, contener y reducir las violencias machistas, así como promover la igualdad y los buenos tratos.
    2. Elaborar protocolos de atención a potenciales agresores, mediante programas de formación en valores de igualdad y medidas de resolución pacífica del conflicto.
  3. Llevar a cabo acciones dirigidas a hombres para la promoción de la igualdad y prevención de las violencias machistas. Desarrollar un servicio de educación transversal para hombres buscando alternativas no violentas que trabajen nuevas masculinidades, fomenten el cuidado y la empatía y puedan recibir el apoyo profesional La financiación de estas acciones no podrá mermar la financiación de los programas contra las violencias machistas destinados a mujeres.